La Moral de Closet del costarricense
7:11 p.m.Me valgo aquí de una
frase que se utiliza casi exclusivamente para la comunidad LGBT y el momento en
que comparten sus preferencias de estilo de vida (no sólo sexuales, en mi
opinión) públicamente.
"Salirse del
closet" lo interpreto entonces como dejar que los demás vean ese que
realmente se es, pero que se tenía escondido, guardado detrás de las puertas
cerradas del closet.
He estado observando un
fenómeno de comportamiento individual hacia lo social, que implica esta misma
acción de ser uno hacia afuera, pero tener una doble moral, ya que el verdadero
yo, los impulsos, las experiencias, las aberraciones, las características con
las que las personas no se sienten tan a gusto en lo social; no son obviadas y
no practicadas, sino que se hacen pero a escondidas. Estamos en un momento en
que "está bien hacer lo que a la persona se le venga en gana", si se
mantiene "dentro del closet.
En otras palabras, la
doble moral, la moral que sólo se utiliza en lo público y a la luz; la que es
estricta, la que condena, la que dicta con censura lo que sí se puede hacer o
decir predomina en el ámbito social. Mientras que a lo privado las personas
hacen lo que quieren, que en muchos de los casos es inversamente proporcional a
lo que predican en su vida pública.
Eso es lo que yo llamo
la "Moral de Closet", las cosas que son válidas y están bien si se
hacen a escondidas o sólo se le confiesan a personas escogidas o con las que se
hacen, pero que en el ámbito público, ahora invadido por las redes sociales,
generalmente se atacan, se condenan y se satanizan.
Pero además, hay un
despliegue de cristianismo, budismo y toda clase de caminos de luz, religiosos,
respetuosos de Dios en todas sus nominaciones, menciones de comportamientos
cristianos, de paz, de respeto, en los muros de mucha gente que igualmente en
sus prácticas privadas, mensajes, comunicaciones y si los deja uno mensajitos y
llamadas en Whatsapp son totalmente otra cosa.
Las personas están
listas para encuentros sexuales virtuales, recibir y enviar fotos de partes
privadas, iniciar conversaciones pasadas y hasta planear encuentros casuales;
tríos, "swingers" y hasta orgías, todo eso planean esas mismas
personas que están ahí listas para condenar a quien en público y con total
honestidad y valentía, hace las cosas.
De esta forma todo es
válido, siempre y cuando se haga en forma totalmente privada y con un disfraz
de gran pureza y corrección; pero si pretende alguien hacerlo abierta y
honestamente y mostrarlo en forma pública, la moral de closet del costarricense
estará lista para caer contundemente con su discurso hipócrita de condena.
Yo en lo personal
considero que no se debería alabar este discurso hipócrita; si bien es cierto
que tampoco creo que se deba hacer alarde público de las cosas que son tabú en
el ámbito social, me parece de mal gusto atacarlas públicamente, cuando en lo
privado se practican las mismas acciones o algunas que podrían ser consideradas
peores.
Y como dice mi amigo
Memo Acuña... ¡Eso sería!

0 comments