¿Mal uso de las palabras o simple ignorancia?
5:33 p.m.Edgar Espinoza es uno de esos columnistas que tienen la capacidad de sacarle chispas a muchos diversos temas, resultado probable de su amplio bagage educativo y cultural; generalmente se aprende mucho al leerle, pero definitivamente debería evitar asuntos relativos al género. Honestamente no sé si es porque de repente, al pensar en las mujeres, lo traicionan los andrógenos y utiliza mal su habilidad indudable con la palabra escrita o porque simplemente carece del conocimiento necesario para entender que en un asunto tan delicado, las generalizaciones se vuelven necias, odiosas y hasta contraproducentes.
En su artículo titulado "¿Acoso o seducción?", asevera, con aguda incidencia, algunos datos que no son del todo reales y que alimentan negativamente ciertos estereotipos que no me calzan para ser aceptados por un hombre de su capacidad intelectual; veamos:
"Todo lo contrario a lo que hizo el legendario Marco Antonio quien, sin seguir el debido proceso, se acostó con Cleopatra la misma noche que la conoció. Ni siquiera le mandó antes una cajita de bombones o pizza express de salame con tocino. ¿Violación?"
¿Violación? ¿En serio don Edgar?. A usted quién le aseguró como testigo que no fue Cleopatra quien sedujo mortalmente a Marco Antonio, de qué forma "acostarse" (acto coital) con una persona que se quiere acostar con uno, podría jamás ser visto como una violación.
"Además, y como parte del cortejo, a la mujer le gusta siempre hacerse la difícil para poner a prueba nuestra perseverancia, capacidad de conquista y poder, pues sabe bien que de esas fortalezas masculinas dependerá en parte su futuro y el de sus eventuales retoños."
En primer lugar quién le ha dicho a este señor que a la mujer le gusta SIEMPRE hacerse la difícil, me imagino que le cuesta enormemente conquistar a una mujer y en lugar de aceptar su ineptitud para eso, encuentra muy fácil culparnos a nosotras de SIEMPRE hacernos las difíciles; pero además tremendo derroche de ignorancia suelta cuando afirma como quien no quiere la cosa, que la "perseverancia, capacidad de conquista y poder" son "fortalezas masculinas" y que la mujer sabe bien que las tiene que buscar porque de eso dependerá en parte "su futuro y el de sus eventuales retoños". Se olvida el señor Esponoza que en primer lugar, esas características no son exclusivas de los machos humanos y que la perseverancia, capacidad de conquista y poder no son realmente características que se hereden con el ADN.
Y entonces sigue adelante con esta tremenda mal interpretación de la maravillosa experiencia que realmente es la seducción y escribe:
"La pregunta aquí es, entonces, dónde termina la seducción y dónde empieza el acoso, pues lo que para unos es simple coqueteo, para otros puede implicar abuso y agresión."
¿La pregunta que se hace quién? No existe la mínima relación entre una cosa y la otra, no hay absolutamente nada que se tenga que confundir entre seducción y acoso. La seducción implica convencimiento, deseo mutuo, consentimiento; el acoso es una conducta sexual intrusiva que se repite aun cuando la persona afectada ha externado que le incomoda o no le gusta, con palabras o con su actuar. PUNTO. Sin más enredos, ni más.
Y para rematarla al final, añade:
"Por lo pronto, y hasta nuevo aviso, sigamos apegados entonces, con absoluta fidelidad, al ritual de la conquista amorosa pero, eso sí, sin que se nos vaya la mano. Bueno… salvo que ella nos tienda la suya."
Pareciera que no logró nunca entender todo lo que él mismo escribió, si ella tiende la mano, o la boca, o el cuerpo, don Edgar; entonces no hay acoso; eso es claro, sencillo y fácil de entender. No existe una "delgada línea" entre la seducción y el acoso; tampoco existe una línea gruesa o de puntos, porque una cosa no tiene relación alguna con la otra.
Pienso en este artículo y recuerdo a las personas que en una actividad o clase preguntan cualquier tontería sólo porque les dijeron que ganaban algo por preguntar, o por creer que todos los que preguntan son los más inteligentes. A veces, cuando un tema no se maneja muy bien, es mejor no opinar.

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